A mis estimados lectores, siento mucho haber estado alejado del teclado, pero diversas razones me han impedido hasta este momento escribiros de nuevo. Entre ellas el estar en medio de la selva mas antigua del mundo, en unas islas paradisíacas sin conexión a internet o días enteros de viaje para llegar de un destino al otro. Espero no tardar tanto en escribir en el futuro, sobre todo porque luego se nos acumula el trabajo a todos, yo escribir y vosotros leer... jejeje
Esta estancia en Kuala Lumpur (KL) no se puede decir que haya sido muy representativa. Llegamos sobre las 2 de la tarde y entre que caminamos hasta el hostal con las mochilas (que ya estamos pensando en como aligerarlas) y que comimos en un chiringuito de la calle, se nos hicieron las 4 justo cuando se puso a diluviar, como en las pelis, así que no tuvimos mas remedio que meternos en un centro comercial y esperar a que se hiciera la hora de que llegaran los padres de Mathilde por un lado y Anne Marie, la novia de Antoine, por el otro. Total, que ese día no hicimos gran cosa salvo reunirnos todos y al día siguiente cogimos un autobús hacia Cameron Highlands, o la ciudad de Tanah Rata.
Dado que algunos lectores han mostrado su interés culinario, intentare iros contando que vamos comiendo. El plato principal de Malasia es el arroz con pollo, que no es mas que arroz hervido con el pollo dentro y luego servido como una especie de arroz a la cubana con la pechuga del pollo encima. Luego hay multitud de variaciones, que si en vez de arroz, noodles normales o planos, que si en vez de pollo, ternera o cordero, que si con salsas o no... etc. Si tienes suerte, el pollo esta troceado de manera parecida a como lo troceamos nosotros, y si no, lo que hacen es que cogen un hacha, el dan unos cuantos golpes al pollo (una vez muerto, claro esta) con el hacha plana para romper los huesos y luego unos cuantos hachazos para partirlo, de manera que acabas con multitud de huesecitos de pollo en la boca... Todo esto lo ves hacer muchas veces según comes, puesto que intentamos comer en puestecillos por la calle, que son muy normales aquí y que se parecen a los puestecillos de ferias.
